Se lo envió el técnico informático a Nisman el día anterior a su muerte; se contradice con una declaración anterior, en la que afirmaba que había sido el fiscal quien lo contactó para pedirle un arma.

Diego Lagomarsino

Por Hernán Cappiello para La Nación

Un intercambio de WhatsApps entre el perito informático Diego Lagomarsino y Alberto Nisman terminó complicándolo aún más en la investigación de la muerte del fiscal .

Por otro lado, se conoció otro detalle sugestivo: el celular de Nisman se apagó a las 20.50 del sábado anterior a su muerte y se encendió a la mañana siguiente, alrededor de las 8, en coincidencia con la actividad de su computadora.

Un peritaje ordenado por el fiscal Eduardo Taiano determinó que el sábado 17 de enero por la mañana Lagomarsino, considerado partícipe necesario de la muerte de Nisman, le envió al fiscal un mensaje por WhatsApp.

Lagomarsino declaró anteriormente que había sido Nisman quien se contactó el sábado por la tarde con él para pedirle un arma para protegerse. Esa pistola es la que terminó siendo el arma que provocó la muerte del fiscal. Ahora se sabe que fue Lagomarsino quien contactó primero a Nisman esa mañana y no al revés.

Lagomarsino salió ayer a defenderse tras estas revelaciones. Dijo que no se acordaba de esa comunicación por WhatsApp y que, en todo caso, deben haberla confundido con otras que realizó al día siguiente, cuando Nisman ya estaba muerto, o con otras anteriores que había tenido el miércoles de esa semana.

La contradicción dejó mal parado a Lagomarsino y sembró dudas sobre su accionar en torno a la muerte del fiscal.

Ahora se conoce la dirección de la comunicación de esa mañana, que fue desde Lagomarsino hacia Nisman, pero no se conoce el contenido de ese WhatsApp, porque los peritajes no permiten reconstruir esa información. De todos modos, el hallazgo le basta a Taiano para aumentar sus sospechas sobre el rol del perito informático. Este peritaje es el adelanto de un estudio que está realizando Gendarmería Nacional sobre las comunicaciones del teléfono de Nisman.

Ya se sabe que faltan los registros de las llamadas de esos días, como si hubieran sido borrados. Además, fueron eliminados los mensajes de WhatsApp.

No obstante, los peritos analizaron lo que se denomina log del WhatsApp, donde encontraron que en el celular de Nisman hubo un mensaje entrante a las 11 del sábado 17 de enero de 2015 y que se originó en el celular de Diego Lagomarsino. Y que esa comunicación fue, a su vez, contestada desde el celular de Nisman.

Se denomina log al historial de registros de todos los acontecimientos que hayan ocurrido en el celular, como las comunicaciones, el intercambio de fotos, el encendido y el apagado del aparato.

El resultado de este estudio se conoció la semana pasada. El log no permite recuperar el contenido de los mensajes, pero sí establecer que el intercambio efectivamente ocurrió.

El que se conecta primero, entonces, es Lagomarsino y no Nisman, como había declarado antes el técnico informático en su indagatoria. Había mencionado que estaba en la pileta en su casa cuando Nisman lo llamó para pedirle un arma para su protección.

Nunca hasta ahora Lagomarsino había comentado sobre este contacto anterior -el mismo día a la mañana- por WhatsApp. Esta contradicción es considerada un indicio en su contra por los investigadores.

Pero Lagomarsino rechazó esas sospechas. Dijo que no tenía detalles del peritaje, pero señaló que no se acordaba de haberlo hecho. “No tiene sentido que lo hubiera ocultado. Mi celular lo tiene la fiscalía”, dijo ayer Lagomarsino. “Ese mensaje para mí no existió. Y no tiene nada que ver con la llamada que recibí de Nisman”, dijo el acusado.

“De ningún modo pone en riesgo mi situación, ¿de qué coartada hablan?”, dijo el imputado.

El otro detalle que surge del análisis del registro del teléfono es que se apagó a las 20.50 del sábado y se encendió a la mañana siguiente. Los acusadores señalan que, en pleno trabajo, preparando la exposición de su denuncia contra Cristina Kirchner ante el Congreso, parece improbable que Nisman hubiera apagado su celular.

El reinicio del teléfono coincide con la actividad registrada en la computadora de Nisman, que ahora se sabe que a esa hora abrió su página de correo electrónico. Pero no llegó a ingresar a sus mails, pues se necesitaba teclear una contraseña para hacerlo, sino que se quedó en la página de acceso. Los acusadores creen que para entonces Nisman ya estaba muerto y que fue su asesino quien hizo este ingreso.

Avances de la causa judicial
Denuncia: El fiscal Alberto Nisman presentó una denuncia contra Cristina Kirchner el 14 de enero de 2015, por encubrir a Irán por el ataque a la AMIA . Se basó en escuchas telefónicas de personas de su entorno que mencionaban que se buscaba firmar un pacto con Irán para dejar sin sustento los pedidos de captura de Interpol contra los sospechosos del atentado contra el edificio de la AMIA .
Muerte: Cuatro días después Nisman apareció muerto en su departamento de Puerto Madero. Tenía un disparo en la cabeza. El arma del que salió ese tiro era de Diego Lagomarsino, su asesor en asuntos informáticos.
Procesamiento: El juez Ercolini procesó a Lagomarsino como partícipe necesario de la muerte de Nisman.
Pacto con Irán: Cristina Kirchner tiene prisión preventiva por la denuncia de Nisman. No fue presa por sus fueros de senadora.Alberto Nismanfiscal federal