Nuevos peritajes sobre el cuerpo del fiscal.La fiscal Fein dijo que entró a dos centímetros de la oreja derecha

Las pericias del disparo.

Las pericias del disparo.

 

Según fuentes judiciales consultadas por Clarín un croquis que está en la causa y tal como confirmó ayer la fiscal Viviana Fein, el disparo que mató al fiscal Alberto Nisman no fue en la sien, sino en el parietal temporal derecho, unos dos centímetros por detrás de la oreja. Esa posición no anula la hipótesis de suicidio pero tampoco descarta la posibilidad de que haya sido un homicidio. Por eso, ayer Fein le tomó declaración testimonial al perito balístico para que le diera algunas precisiones del trabajo.

Hasta ahora, lo concreto es que el único material genético detectado en la escena de la muerte corresponde a Nisman y que en la prueba de barrido electrónico no se detectaron restos de pólvora en la mano ni el brazo del fiscal.

Sin embargo, este último examen no convenció a Fein ni a la jueza del caso, Fabiana Palmaghini que recomendó repetir la prueba. En efecto, la fiscal informó ayer a través de un comunicado que repetirían el barrido electrónico para definir si el disparo de una pistola Bersa calibre 22 puede no dejar residuos de pólvora en la mano o el brazo de quien dispara. El nuevo estudio, informaron, “se realizará en el Laboratorio Regional NOA, dependiente del Cuerpo de Investigaciones de Fiscales del Ministerio Público Fiscal de la Provincia de Salta, que cuenta con el equipo Zeiss 6 de última tecnología”.

El resultado de esta prueba servirá, al menos, para inclinar la balanza en favor de alguna de las dos hipótesis posibles: suicidio o asesinato. Es que si bien el resultado del primer barrido desacredita la posibilidad de que Nisman se haya disparado; el estudio de laboratorio químico practicado para el cotejo de ADN sobre la remera y el short que vestía Nisman y la pistola, cargador, cartuchos y vainas que se encontraron junto a él, abonan la teoría del suicidio.

Así las cosas, la posición de ingreso de la bala que “quedó en la masa encefálica sin orificio de salida, y fue extraído en la necropsia”, no ayuda a definir lo que ocurrió.

“No hay un patrón suicida, lo que sí siempre que se trate de un auto disparo, la dirección del proyectil es ascendente, de abajo hacia arriba y en este caso ingresa por el hueso temporal que está por encima de la oreja”, explicó a este diario el licenciado en criminalística, Juan Carlos Alegretti.

Sin embargo, el especialista aclaró que “el disparo está atrás, por arriba de la oreja, que no es de las posiciones más cómodas para que una persona se dispare, pero tampoco es imposible y en muchos casos de suicidios hemos encontrado esta posición no es imposible. Lo que complica este caso es que no se encontró pólvora en la mano, porque allí sería más probable la hipótesis del suicidio”. La fiscal deberá esperar el resultado del segundo barrido electrónico para hacer conclusiones. Pero deberá tener en cuenta otro dato clave: el espasmo en el dedo de la mano derecha que habrían detectado quiénes realizaron la autopsia a Nisman y que indicaría que el fiscal apretó el gatillo. Otra información relevante con la que contará Fein esta semana, son los exámenes toxicológicos que le permitirán conocer si Nisman había consumido alcohol, alguna droga o inclusive veneno, antes de morir. Por ahora, el caso sigue huérfano de pruebas y certezas