Todo lo que debemos tener en cuenta acerca de estos medicamentos

El consumo de protectores estomacales se ha vuelto tan frecuente que se han hecho un hueco habitual en nuestros botiquines. Pero, ¿cuáles son sus contraindicaciones?

¿Cuantos protectores de estómago se pueden tomar al día?

Debes tomar uno al día, por la mañana y en ayunas, salvo en casos excepcionales donde la dosis puede ser mayor (siempre bajo prescripción facultativa, nunca automedicado).

Riesgos del abuso de protectores de estómago

Los efectos secundarios derivados de la toma frecuente de este tipo de medicamentos pueden ser diarrea, náuseas, mareo y jaquecas, además de aumentar en un 30% el riesgo de padecer problemas renales de manera crónica, como publicó el Journal of the American Society of Nephrology, alertando de que según sus investigaciones el 96% de los consumidores habituales de este fármaco acaban con insuficiencia renal.

Otro estudio a tener en consideración es el realizado por la prestigiosa Universidad de Stanford que fue publicado en la revista Plos One, que concluía que el riesgo de sufrir un infarto de miocardio entre los consumidores habituales de estos fármacos se incrementa entre un 9 y un 24%.

Otro efecto de esta medicación que debes saber es que impide la correcta asimilación de la Vitamina B12, presente, por ejemplo, en los productos cárnicos.

Una investigación realizada en Alemania, llevada a cabo en ratones y publicada por la afamada revista Nature, concluyó que la ingesta masiva de estos protectores puede debilitar los huesos puesto que impide la correcta absorción del calcio.

Consumo de protectores de estómago con otros fármacos

El Omeprazol está diseñado para proteger a tu estómago de cualquier medicamento que pueda dañar tu mucosa gástrica, tales como los antiinflamatorios, así que debes tomarlo para proteger a tu estómago, como por ejemplo, con el ibuprofeno.

 

Otra duda extendida es si interacciona con la Buscapina (anti espasmódico utilizado para los dolores musculares e intestinales provocados por los cólicos) y la respuesta es que no, puesto que son medicamentos sin ninguna interacción entre sí.

Usos inadecuados que suelen hacerse de los protectores de estómago

Un uso incorrecto de este tipo de protectores es utilizarlos antes de la ingesta de alcohol, creyendo que de esta forma disminuyes la resaca y proteges al estómago.

Cada vez es más frecuente el uso del omeprazol como medicamento “preventivo” antes de la ingesta de alcohol; pero al contrario de lo que algunos puedan creer, las personas que beben alcohol junto al medicamento están restando eficacia al protector.

Otro uso erróneo y extendido de los protectores estomacales es su ingesta ante una comida copiosa. Este medicamento inhibe la correcta asimilación de la Vitamina B12, presente por ejemplo en la carne.

Otras preguntas frecuentes que se hace la gente sobre los protectores de estómago

¿Puedo tomar protectores de estómago en procesos de gastroenteritis o gastritis?

La gastroenteritis viral es la inflamación del estómago y del intestino a causa de un virus, lo que provoca diarrea, vómitos, pérdida del apetito, etc. Aunque el uso del protector estomacal no te servirá de nada contra este proceso, si que debes seguir tomándolo, junto al resto de tu medicación habitual, mientras estés con gastroenteritis.

La gastritis es la inflamación del revestimiento del estómago. Las causas comunes para padecer gastritis son la infección por Helicobacter pylori y el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). El tratamiento a seguir es utilizar antiácidos y en muchos casos se suministra también medicamentos inhibidores de la bomba de protones, ayudando a reducir la cantidad de ácido, por lo tanto el uso de omeprazol en esta ocasión es recomendable.

 

¿Puedo tomarme un protector de estómago después de vomitar?

Sí, por supuesto. De hecho, el protector lo debés tomar con el estómago vacío, que es justo lo que ocurre cuando vomitás, así que no hay problema.

¿Puedo tomarme un protector de estómago con hernia de hiato?

Antes de aclarar tu duda, decirte que el diafragma se encuentra en el hiato, que es un orificio entre el esófago y el estómago que evita que el ácido estomacal suba. La hernia de hiato es la protrusión de parte del estómago desde la cavidad abdominal al tórax a través del diafragma, provocando que el contenido del estómago vaya hacia arriba y alcance el esófago, produciéndose el molesto reflujo gastroesofágico (RGE).

Si padecés este trastorno benigno que te provoca síntomas o lesiones por reflujo gastroesofágico, podés tomar omeprazol o ranitidina u otro protector estomacal en la dosis necesaria para controlar los síntomas, puesto que tu mejora será significativa, aunque debés recordar que la dosis y la duración del tratamiento debe dictarla tu médico de cabecera.

¿Hay algún protector de estómago natural?

  • El Bicarbonato sódico es un protector estomacal muy eficaz. Una simple cucharada diluida en un vaso de agua mejorará tu gastritis y tu dolor de estómago (aunque si tu presión arterial es elevada o estás siguiendo una dieta baja en sodio es recomendable no ingerirlo).
  • El jugo de aloe vera es también un gran protector de estómago natural. Disolvé una cucharada de éste en medio vaso de agua y notarás como se van esos incómodos síntomas de reflujo.
  • Regaliz. Ésta raíz recubre al estómago con su gel protector y elimina la acidez (no confundir con el regaliz dulce que se vende en las tiendas de alimentación).
  • La manzanilla. Ingerí esta infusión antes de cada comida y cuidará tu membrana gástrica. Bastará con hervir esta hierba en un vaso de agua y dejarla enfriar.
  • El vinagre orgánico de manzana. Mezclá una cucharadita con un poco de agua antes de comer y notarás mejoría en tus digestiones.
  • La manzana. Son ligeras y digestivas y sirven como protector estomacal siempre que la tomes con piel, puesto que la pectina presente en su cáscara y la glicina que hay en su pulpa actúan como antiácidos.
 

Recomendaciones sobre el consumo de protectores de estómago

Utilizá estos fármacos sólo si estás en tratamiento con medicamentos que puedan dañar tu mucosa gástrica, tales como antiinflamatorios, o si sufres otras patologías digestivas, pero nunca como “preventivo” de la resaca ante la ingesta de alcohol, así como tampoco lo utilices como un “antiácido” después de ponerte hasta arriba de comida.

Recordá que antes de consumir un protector de estómago, debés consultar con tu médico de cabecera o especialista para que te recomiende cómo y cuándo tomar un protector de estómago.

Fuente: Sector asegurador