El diputado nacional por Salta se ilusiona con seguir los pasos del ex militar, que quedó a un paso de la presidencia de Brasil.

Con su campera amarilla, Alfredo Olmedo viajó a Brasil para reunirse con Jair Bolsonaro, el exmilitar que quedó muy cerca de ser el próximo presidente del gigante latinoamericano y con el que comparte la ideología de “la mano dura”. Como él y contra todos los pronósticos de la política clásica, quiere dar el batacazo y convertirse en presidente.

“Es contundente el apoyo que recibió Bolsonaro y esto demuestra que toda la región de Latinoamérica está cambiando. La gente se cansó de la corrupción, lo mismo pasará en Salta y en todo el país”, aseguró el diputado salteño.

Los unen sus declaraciones polémicas, las ideas liberales sobre la economía, su paso por el Congreso, la reivindicación de las fuerzas armadas y los repudios que cosechan. A Bolsonaro lo llaman “el Trump de Brasil” y Olmedo trabaja para lograr un apodo similar: a donde va, se autoproclama fanático del presidente estadounidense.

 

El triunfo del vecino ultraderechista en primera vuelta ilusiona a Olmedo, que varias veces expresó su intención de ser gobernador de su provincia y presidente de la Nación. Asegura que “Bolsonaro llevará a Brasil un cambio profundo, el mismo que necesita Salta y Argentina” y augura un futuro “con mano dura”.

“En Brasil ganaron los valores, la recuperación de la familia, la recuperación del orden. Se va a acabar con la ideología de género”, aseguró Olmedo en su cuenta de Twitter.