Los salteños tienen de 21 a 35. Los 2000 empleados que sumó la gestión de Boudou generan polémica; el radicalismo es otro de los beneficiados por los contratos.

Si los asesores de algunos senadores asistieran todos juntos a trabajar se les haría difícil acomodarse en la oficina. Algunos legisladores acumulan hasta 50 contratos. Muchos reconocen que la mitad de sus asesores trabajan en su provincia, lejos del Congreso, pero cerca de “su gente”. Lo mismo sucede en algunas dependencias administrativas del Palacio impulsadas por el equipo de Amado Boudou .

 

El Diario La Nación reveló que el Senado sumó a 2000 personas más a su planta en los últimos 30 meses, desde que el vicepresidente desembarcó en la Cámara alta. Esos nuevos legislativos fueron destinados, en su mayoría, para trabajos administrativos y de servicios. Otros fueron incorporados a los despachos de los senadores. Boudou no hace distinción de colores partidarios: la UCR es la fuerza con más empleados, con un bloque que multiplicó su nómina.
Los senadores tienen una suma máxima destinada al personal que está compuesta por módulos que puede dividirse a gusto. Si un legislador quiere tener más empleados puede generar contratos más bajos, siempre que respete ese tope. Desde julio, cuando entre en vigencia el aumento salarial, cada legislador contará con un presupuesto de casi $ 300.000. Los “planta permanente” no están incluidos dentro de ese número.
Eugenio “Nito” Artaza (Corrientes – UCR) y Luis Naidenoff (Formosa – UCR), con 50 contratos cada uno, son los legisladores con mayor cantidad de personal. En el tercer lugar del ranking está Mario Cimadevilla (Chubut – UCR) con 41 personas. El número es la suma de los empleados “contratados” (monotributistas), planta permanente y transitoria.
“Esto es totalmente justificable porque trabajo temas muy diversos: desde la modificación del Código Procesal Penal hasta la expansión del gas natural en mi provincia”, dijo Artaza ante LA NACION.
Su despacho está integrado por 19 empleados de planta permanente, 12 en su oficina del anexo y otros 19 en Corrientes. “Mucha gente trabaja en la provincia porque recogen los conflictos en el territorio, me lo transmiten y en base a eso elaboramos propuestas para solucionar esos problemas”, explicó Artaza. “Vienen a Capital una vez al mes”, agregó.
Algo similar sucede con Ruperto Godoy (FPV – San Juan), el senador kirchnerista con más contratos, en total 36. El legislador admitió que parte de sus empleados no asisten a su despacho del Congreso, sino que trabajan en su provincia.
“Una caja clientelar”. En el último puesto del ránking, muy lejos de sus colegas, aparece la senadora Norma Morandini (Alianza Frente Cívico – Córdoba) con siete empleados afectados a su despacho. “La explicación es que yo no acepté hacer nombramientos políticos. El perfil de mi equipo es técnico”, dijo. Y lanzó: “El Senado es una caja clientelar. Al Estado no se ingresa por concurso. Es muy visible el nombramiento de gente. Ya no reconozco al personal que está en los pasillos”.
La mayor parte de los nuevos recursos que puso en funciones la gestión Boudou fueron distribuidos en distintas dependencias institucionales de la Cámara alta. Entre las oficinas que más crecieron aparecen áreas que revitalizó el vicepresidente.
La Dirección de Eventos contaba, en enero de 2012, con diez empleados. Treinta meses después, esa cifra se multiplicó por seis. En mayo de 2014 tenía nombradas a 68 personas. “No te imaginás la cantidad de eventos que tenemos acá. Hay dos o tres por día. Por ejemplo, unos 600 chicos vienen de distintas escuelas todas las semanas para hacer las visitas guiadas por el Senado”, dijo el director general de Administración, Carlos Dichiara.
Un legislativo opositor que lleva dos décadas en el Senado aseguró: “Los chicos de Eventos son los que armaban las peñas de los viernes a la noche durante el año pasado. Eran cosas de La Cámpora. Ahora arman seminarios. A veces tenés que hacer cosas que justifiquen la presencia de tanta gente”.
Otra de las áreas impulsadas por la gestión del vicepresidente es el Comité de Gestión y Calidad. Cuando asumió Boudou tenía siete empleados; ahora cuenta con 64 personas. “Hay gente que trabaja en su provincia para verificar esos procesos parlamentarios y difícilmente vengan al Senado”, dijo Dichiara, hombre de confianza de Boudou, aunque no supo detallar el número exacto de personal que trabaja en el Palacio.
Entre las dependencias que más crecieron también figuran la Dirección de Automotores y Recursos Humanos.
La nómina de personal del Senado creció un 55% desde el desembarco de Boudou. En total, la Cámara alta cuenta con 5700 empleados, que se divide entre 2700 empleados de planta permanente, otros 2100 en planta transitoria y unos 840 “contratados”.
La comparación con Diputados es llamativa. Según información que publican en la página web, la cantidad de empleados de la Cámara baja descendió desde 2012 hasta ahora, con un total de 5100 entre planta permanente y transitoria. Estos números superan por un mínimo margen al Senado, a pesar de que Diputados cuenta con 257 legisladores y la Cámara alta tiene 72. Pero la comparación no es precisa porque Diputados no informa qué cantidad de personal mantiene en condición de “contratado”.

Fuente: La Nación