persigarse-evangelio
💫MEDITACION DEL EVANGELIO *
*Jn 12, 24-26: *
*El trigo da vida.*
*1) Muere: *
Vos y yo sabemos que hay cosas a las cuales tenemos que morir, pero es para cosas mejores. Morir a gustitos personales, como por ejemplo esa mamá que quiere ver tal programa de tele, pero sus hijos en ese mismo instante le piden que los ayude con las tareas. Eso es morir a uno para los demás. Como ese padre o madre de familia que debe ir a laburar para darle lo necesario a su familia. Hasta conocí personas que buscaban otro trabajo más, casi trabajando 18 horas al día para pagar el viaje de egresados de su hija, eso también es morir… Hay muchas formas de morir a uno para vivir y dar vida. Vos ¿a qué morís para ayudar a la vida de otros? ¿Podrías mencionar 3 cosas que moriste a vos por otro/s?
*2) El que se ama: *
Es producto del narcisismo cuando siempre está el reflector en vos y querés que todo gire alrededor tuyo. Cuando sos narcisista te morís, y matas. Querés tener todas las miradas hacia vos y solo a vos; buscás todo el tiempo que todo se enfoque hacia tu persona y te querés lucir, hasta liquidando a personas que están cerca tuyo. A un narcisista no le importa el precio que tiene que pagar con tal de lucirse y aparecer. Es capaz de traicionar, mentir y hasta herir a las personas que ama, con tal de aparecer y tener una imagen potente.
*3) Servir: *
Dios te invita a servir, a darte y entregarte. No hay mejor remedio contra el narcisismo que las obras de caridad. Te aseguro que, si desde inicio, trabajás con tus hijos o cercanos para hacer una obra de caridad, podrán ir venciendo ese narcisismo que todos tenemos. Te aseguro que ir a visitar enfermos o ancianos ayuda a vencer ese narcisismo; el dar de comer a gente hambrienta es remedio para vencer el narcisismo. ¿Te animás a hacer alguna obra de caridad? ¿Qué..? Cumplilo, no te mientas, si te lo proponés lo vas a hacer..
 💫 *EVANGELIO DEL DÍA*💫
*Juan (12,24-26):*
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.»