10 de julio de 2019
Las mujeres, los jóvenes y los adultos mayores son los que tienen que destinar una mayor porción de sus ingresos al alquiler. Desde que los propietarios deben pagar la comisión creció la cantidad de alquileres sin intervención de inmobiliarias.

Los inquilinos porteños destinan el 41,48% de sus ingresos totales familiares al pago del alquiler de su vivienda, sin considerar otros gastos asociados como expensas, impuestos y tarifas de servicios públicos. Así se desprende de la última encuesta realizada por Inquilinos Agrupados que advirtió que desde que los propietarios deben hacerse cargo del pago de la comisión a la inmobiliaria, cada vez más contratos se firman sin intermediación alguna.

“Es el efecto que preveíamos cuando impulsábamos la ley. Cuando propietarios tuvieron que pagar la comisión, empezaron a retirar las viviendas de las inmobiliarias -afirmó Gervasio Muñoz, presidente de Inquilinos Agrupados-. Es lo más justo, el dueño que quiere contratar el servicio, que lo pague y el que no, que alquile directo”.

A pesar de ello el 14% de las más de 4 mil personas que participaron de la 1° Encuesta a Inquilinos de la Ciudad de Buenos Aires advirtieron que en el transcurso del último año las inmobiliarias les exigieron el pago de una comisión.

En tanto el peso del alquiler en los ingresos familiares es todavía mayor entre los jóvenes y adultos mayores que deben destinar el 47,85% y el 44,18%, respectivamente, de sus presupuestos.

El peso del alquiler, merced de la desigualdad salarial por cuestiones de género, también es mayor en las mujeres ya que insume el 43,2% de sus ingresos totales frente al 38,36% que deben destinar los hombres.

Un dato alarmante que surge de la encuesta es la persistencia de una evasión impositiva multimillonaria que abarca a la inmensa mayoría del mercado inmobiliario. A pesar de que es una obligación legal de inmobiliarias y propietarios entregar una factura a cambio del alquiler, el 86,22% de los encuestados aseguró que no la recibe. Desagregando los resultados, el 55,48% recibe un comprobante de librería no válido como factura, el 17,29% paga por depósito o transferencia y se queda con el comprobante que emite la entidad bancaria, el 13,44% paga en efectivo y no recibe ningún tipo de comprobante y solo el 13,78% recibe una factura legal.