En el caso de los chicos, es una de las consultas más frecuentes a los pediatras

La tos es uno de los motivos de consulta más frecuente en la práctica diaria, y en este caso nos centraremos en los niños, ya que muchas veces produce extrema preocupación en los padres.

La mayoría de las veces, la tos es producida por causas banales, en el marco de infecciones respiratorias tanto altas como bajas, sobre todo en los meses de invierno y que se resuelven espontáneamente o con la ayuda de alguna medicación.

Otras veces, se trata de episodios recurrentes, que obliga al pediatra a realizar un examen más detallado de las causas de este síntoma, ya que puede ser la manifestación de enfermedades respiratorias crónicas que merecen un tratamiento específico.

En primer lugar, la tos es un mecanismo de defensa reflejo del tracto respiratorio que tiene como finalidad la eliminación de partículas extrañas aspiradas y la remoción de materiales como secreciones, moco, sangre, pus, etc.

En la mayoría de los casos forma parte de cuadros clínicos respiratorios agudos en general de origen viral y auto limitados como rinitis, sinusitis, faringitis, laringitis, neumonías y neumonitis  y que remiten con o sin tratamiento en una a tres semanas.

El gran desafío para los pediatras y la preocupación en los padres se presenta cuando se hace persistente o crónica, o se reitera con una frecuencia tal que dificulta la vida social, la escolaridad, la alimentación, el sueño y la calidad de vida en general.

 

Se considera normal en el niño menor de 10 años, entre 5 a 8 episodios de infecciones virales agudas por año. Los niños pequeños, debido a una inmadurez natural de su sistema inmunitario, que alcanza la normalidad hacia los 5 o 6 años de edad, son más susceptibles a las infecciones respiratorias que los mayores, lo cual se ve exacerbado con la concurrencia a jardines maternales, el hacinamiento y el número de hermanos.

La tos puede originarse en cualquier sitio del aparato respiratorio, desde las fosas nasales hasta los pulmones. Puede ser alta, es decir, se origina en las vías aéreas superiores o baja, originada en las vías aéreas inferiores.

Cada una de ellas puede ser húmeda, semihúmeda o seca, según movilice o no secreciones, sean éstas expectoradas o no, lo cual depende de la habilidad o madurez del niño para hacerlo. Cada una de  estas variantes de tos puede ser provocada por diferentes causas que le son características.

Entre las principales causas de tos encontramos los resfríos, las rinosinusitis, las laringitis, el asma bronquial, broncoespasmos, bronquitis, neumonías, reflujo gastroesofágico, aspiración de cuerpos extraños, enfermedades respiratorias crónicas, tabaquismo pasivo, enfermedad fibroquistica, tos psicógena, etc.

Es responsabilidad del pediatra arribar a un diagnóstico correcto e indicar los estudios necesarios para tal fin. Lo primero que se debe hacer es un buen interrogatorio a la madre para conocer los antecedentes familiares y personales de ese niño, el tipo de tos que tiene, la frecuencia con la que se produce, la existencia de factores que favorecen la aparición de la tos, como el tabaquismo pasivo, los antecedentes de familiares alérgicos o asmáticos, la relevancia que tiene la tos en la vida del niño, es decir, si puede dormir y alimentarse bien, si puede practicar deportes, si se agita o no, etc.

 

Posteriormente se realizarán los estudios complementarios si fueran necesarios. En cuanto al tratamiento de la tos, es muy importante considerar que nunca deberá inhibirse la tos que posibilite la limpieza de la vía aérea, si hay secreciones debe facilitarse su eliminación.

Debido a que la causa más frecuente son las infecciones virales, cuya tendencia es auto limitarse, en la mayor parte de los casos no es necesario ningún  fármaco. Lo más importante es la contención familiar, y explicarles a los padres la naturaleza del cuadro para calmar la ansiedad. Pueden usarse medios físicos como vapor o nebulizaciones, aunque insignificantes, pueden contribuir a mejor los síntomas y aliviar al niño.

En casos de persistencia de la tos o alteración de la calidad de vida, debe indicarse la medicación correspondiente según el diagnóstico a que ha arribado el pediatra o el neumonólogo.

 

Conclusiones:

  1. la tos es un reflejo vital para mantener permeable las vías aéreas inferiores.
  2. La causa más frecuente son las infecciones agudas.
  3. La tos por infecciones virales suele auto limitarse y no necesita ningún medicamento.
  4. El tratamiento dependerá de la causa de la tos.
  5. Nunca debe inhibirse la tos en una lactante cuando hay secreciones.
  6. No deben utilizarse medicaciones caseras.
  7. No auto medicar a los niños, solo ofrecerles aquellas medicaciones que son indicadas por su pediatra.
  8. No demorarse en realizar una consulta médica, si el niño tiene tos asociado con otros síntomas, como fiebre, agitación, mal estado general, rechazo de la alimentación o alteración del sueño.
  9. Consultar siempre cuando el niño padece de tos recurrente o crónica.
  10. Evitar fumar en los lugares en que se encuentran los niños, ya que el tabaquismo pasivo es una de las principales causas de tos.
  11. Evitar el contacto con pelos de animales, peluches u otros elementos que puedan provocar alergia respiratoria y por consiguiente tos.
  12. Favorecer la lactancia materna.
  13. Ventilar los ambientes.
  14. Evitar la concurrencia a jardines maternales durante el primer año de vida.
  15. Colocar las vacunas que se encuentran en el calendario obligatorio de vacunación nacional.

Fuente: Mamá doctora