María Belén Méndez García Zavaleta, en su declaración, dijo que siente mucha culpa por “el daño que hizo”.

 

 

En la primera audiencia del juicio por la muerte de Diego Alejandro Castro, quien perdió la vida en un siniestro vial ocurrido el 3 de junio de 2017 en la colectora de Avenida Paraguay, María Belén Méndez García Zavaleta, acusada por el delito de homicidio culposo, declaró ante el Tribunal y pidió perdón a los familiares.

Con lágrimas en los ojos, la imputada aseguró que desde ese día se paralizó su vida. Ojalá hubiese sido yo la que se murió, y no Alejandro, siento mucha culpa por todo el daño que hice, y todas las personas que están sufriendo por eso, no hay palabras”, manifestó.

La imputada, según publica el medio Informate Salta, señaló que pensó muchas veces en quitarse la vida. “No podía con la culpa, me autoflagelaba, pero mis hijos que son chiquitos y me tienen a mi nada más, yo hago de mamá y de papá, yo siempre me hice cargo también de mi mamá, mi papá, mis hermanos y todos mis problemas, yo no quiero hacerme la víctima ni dar lástima ni dar pena, es mi realidad”, contó.

Luego se mostró dolida por las “mentiras” y la utilización política del caso. “Muchos tienen una versión muy equivocada de las cosas, no es lo que creen que soy, nunca tuve ni me dieron la posibilidad de defenderme, todo este tiempo fui entendiendo las cosas, todo el juego político que hubo, como lucraron con la desgracia, me descalificaron como mujer, como madre y como personas”, expresó.

Por último, pidió por la memoria de Diego Alejandro Castro. “Que descanse en paz, ojalá que algún día puedan perdonarme”, finalizó.

f: Quepasasalta