14 de abril de 2019

Se trata de una sociedad que habító la zona unos 500 años antes y que tenía un culto organizado.

Una civilización realizaba ofrendas rituales a los dioses en las cercanías de la isla del Sol unos 500 años antes que los Incas, de acuerdo con según el estudio que hizo un equipo internacional de científicos que se publicó recientemente en la revista “Proceedings of the National Academy of Sciences”.

De este modo, los autores estiman que la religión organizada surgió en esa zona mucho antes de lo que se creía.

“La gente a menudo asocia la isla del Sol con los Incas porque fue un lugar de peregrinación importante para ellos y porque dejaron atrás numerosos edificios ceremoniales y ofrendas en y alrededor de esa isla”, explicó el antropólogo José Capriles, de la Universidad Estatal de Pensilvania.

“Nuestra investigación muestra que las personas de (la antigua cultura boliviana) de Tiwanaku, que se desarrollaron en el lago Titicaca entre 500 y 1100 d.C., fueron las primeras personas en ofrecer artículos de valor a las deidades religiosas en la zona“, agregó sobre la región a la que los Incas no llegaron hasta cerca del siglo XV.

Mediante las excavaciones submarinas cerca de la isla del Sol se hallaron ofrendas rituales que consistían en quemadores de cerámica para incienso con diseño de puma, adornos de oro, conchas y piedras lapidarias. Además halaron evidencia de sacrificios de animales.

“Los hallazgos (…) son significativos porque nos ayudan a obtener una compresión más amplia del comportamiento ritual y la religión del estado de Tiwanaku, una sociedad que precedió a los Incas por varios cientos de años”, declaró el coautor del estudio, Christophe Delaere.

Además los investigadores creen que las ofrendas encontradas fueron hechas intencionalmente para ser sumergidas bajo el agua.

“La presencia de anclas cerca de las ofrendas sugiere que las autoridades oficiantes pudieron haber depositado las ofrendas durante los rituales llevados a cabo desde botes”, comentó Capriles, para quien la isla del Sol probablemente era importante para la gente de Tiwanaku debido a su belleza natural, pero también por su ubicación en el centro de las montañas de los Andes.

“Era un lugar estratégico y cargado de rituales”, destacó y agregó que “las ofrendas rituales que hicieron aquí demuestran la transición de las sociedades de sistemas religiosos más locales a algo que tenía un atractivo geopolítico y espiritual más ambicioso“.

f: Minuto Uno