20/06/2013
Guillermo Moreno y Hernán Lorenzino se reunieron con supermercadistas para pedirles que acepten los Cedin, que les podrían servir tanto a ellos como a sus proveedores y a la industria para pagar impuestos y aportes patronales. También se podrían usar para mandar remesas y tener cupos de importaciones

“El Gobierno muestra cierto escepticismo con respecto a que pueda funcionar bien el mercado secundario de los Cedines en el ámbito financiero y quiere hacer todo lo posible para que la gente no vaya al banco a cambiarlos por dólares. El objetivo es que se los quede el propio Estado. Por eso, está promoviendo que los supermercados los acepten”, advierte una fuente que participó de una de las reuniones que se llevó a cabo esta semana en la Secretaría de Comercio Interior con Guillermo Moreno, donde también estuvo el ministro de Economía, Hernán Lorenzino.
“Pero en caso de que los aceptemos, ¿qué vamos a hacer nosotros con los Cedines? ¿Vamos a poder pagar a los proveedores con esto? ¿Acaso creés que nos lo van a aceptar?”, fue lo primero que quiso saber un supermercadista.
“Les podría servir tanto a ustedes como a sus proveedores y a la industria para aplicar al pago de impuestos, ganancias y aportes patronales. También se podrían usar para mandar remesas y tener cupos de importaciones”, fue la idea que barajaron desde el despacho de Diagonal Sur, donde también estaba presente un funcionario al que sindican como futuro ministro de Agricultura.
“Lo tenemos que consultar con la casa matriz, a ver ellos qué dicen”, es la excusa elegante que suelen utilizar los directivos de compañías extranjeras cuando desde el Gobierno le hacen este tipo de planteos. Así, por el momento, todavía continúan las negociaciones y no hay nada definido.
“Puede ser que instrumenten algo así, de manera de no devolver nunca los dólares, sino quedárselos ellos”, confiesa por lo bajo el director de una multinacional.
“Está claro que la intención con esto es que no se siga expandiendo la base monetaria y frenar de alguna manera la maquinita de imprimir billetes. En definitiva, es una cuasi moneda que va a circular, como lo fueron los patacones en su momento. Para eso, el Gobierno está buscando diferentes alternativas para universalizarlo, pero por ahora lo veo más como una expresión de deseo que otra cosa. Todavía no está nada cerrado. Aunque el endoso indefinido abre la puerta a que haya papelitos circulando por todos lados”, revela una fuente que participó de las reuniones.
Como la denominación mínima del Cedin es de u$s 100, el que va a hacer las compras al supermercado debería tener que gastar al menos $ 800 (o lo que cotice en ese momento), ya que no le darían vuelto. Si gasta más de eso, pero menos del doble (para no usar otro Cedin), podría pagar el resto con efectivo o con tarjeta.
Con las cadenas de electrodomésticos sucedería lo mismo: si reciben Cedines, los podrían usar una parte para obtener cupos de importaciones, otra para pagar impuestos y aportes patronales, otra para pagar a sus proveedores, y que ellos a su vez con esto puedan estar autorizados a mandar remesas a sus casas matrices.
F; cronista