El Banco Central llevó adelante ayer una regulación de las tasas del sistema financiero diseñada para provocar una baja de 4 a 7 puntos porcentuales en los intereses que cobran los bancos.

La entidad tomó la tasa de corte que les paga a bancos e inversores por colocarles una Letra a 90 días, ubicada actualmente en el 26,8% anual, como un precio de referencia a partir del cual deberán acomodarse y aplicarle a ese valor un multiplicador, que va de 1,25 a 2, al resto de las tasas que los bancos cobran por financiar a individuos, a excepción de las que se aplican a créditos hipotecarios.

Esta medida los obliga a moverse en un rango de tasas que va de 38,9 a 48,3% nominal anual para los préstamos personales y de 33,5 a 37,5% anual para aquellos concedidos contra la cesión de una garantía prendaria. A su vez, empuja también a la baja el interés que cobran por financiar consumos pagados con tarjetas.

F; ML