Algunos creen que la decisión podría ser continuar recortándolas, pero temen por el impacto que esto podría tener en la cotización del dólar y en la inflación

BCRA

Novedades en materia económica. La fuerte corrección que vivieron los mercados del mundo provocó la semana pasada una devaluación del peso que muy pocos preveían.

Así, pese a que muchos economistas aún creen que pasado mañana el Banco Central (BCRA) podría volver a ensayar un leve recorte en sus tasas de interés, la mayoría de los analistas locales y extranjeros consideran que lo más prudente sería que la entidad que preside Federico Sturzenegger se tomara un respiro en el proceso de baja de tasas.

“Lo más probable es que el Central mantenga la tasa o, al menos, sería lo más prudente”, dijo Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de la consultora Ecolatina.

 

“Tiene tiempo para bajar la tasa más adelante, pero no sería lo más conveniente en este contexto financiero internacional con turbulencias. Además, por más que han flexibilizado la meta de inflación, el Relevamiento de Expectativas del Mercado [REM, la encuesta que realiza el BCRA entre consultoras y bancos] está casi cinco puntos por encima de la meta”, opinó.

Gustavo Cañonero, socio y director de SBS Fondos, coincidió: “Lo que está pasando en el mercado internacional demanda una fuerte prudencia del Banco Central. No me imagino que modifique las tasas y, sin duda, no lo veo bajándolas. Y por lo que representó el cambio de metas de inflación tampoco lo veo subiéndolas, pero la acción más correcta sería al menos alguna señal de que el Central está preocupado y que no debiera titubear en subir las tasas si fuera necesario”.

 

Según indica el diario La Nación, el Comité de Política Monetaria del BCRA ya recortó en dos ocasiones en enero su tasa de referencia, hasta colocarla al 27,25% anual.

Lo hizo luego de que el Poder Ejecutivo modificó a fines de diciembre su meta de inflación para este año, del 12 al 15% anual, y que en gran parte del equipo económico se le reclamaron a la autoridad monetaria tasas más bajas, ante el temor de que el costo del dinero demasiado alto pueda estar golpeando la actividad económica.

 

Pero para muchos economistas los últimos datos de inflación no justificaban la flexibilización de la política monetaria.

Y mucho menos ahora que la fuerte devaluación del peso contra el dólar, que el viernes cerró en $ 20,35 en bancos y casas de cambio, podría trasladarse a los precios de algunos bienes, como los combustibles, que en lo que va del año subieron 8%.