Seguramente hayas escuchado de la gonorrea, la clamidia y la sífilis, pero ahora hay otras infecciones que preocupan a las autoridades sanitarias

domingo 10 de febrero de 2019 –
7:44 am

Hay nuevas enfermedades surgiendo todo el tiempo y las infecciones de transmisión sexual (ITS) no son una excepción. A continuación, cuatro bacterias que podrían convertirse en amenazas graves para la salud pública.

1. Neisseria meningitidis

También llamada meningococo, puede causar meningitis invasiva, una infección potencialmente mortal del cerebro y las membranas protectoras de la médula espinal. Pero cada vez más es señalada como la causante de infecciones urogenitales.

Aproximadamente entre el 5% y 10% de los humanos adultos también portan la N. meningitidis en la parte posterior de su nariz y garganta.

Los estudios sugieren que pueden potencialmente transmitir la bacteria a sus parejas a través del sexo oral, los besos profundos u otros tipos de contactos íntimos.

Los investigadores aún no están seguros de cuál de estas rutas de transmisión ha causado brotes de formas invasivas de la enfermedad entre hombres homosexuales y bisexuales en Europa, Canadá y Estados Unidos. Sin embargo, otro estudio sobre la uretritis causada por la N. meningitidis en hombres descubrió que la fuente de contagio fue sexo oral.

Los científicos determinaron que una cepa que afectó a varias ciudades de EE.UU. en 2015 adquirió ADN mediante una recombinación genéticacon su pariente cercano, la N. gonorrhoeae, que causa la gonorrea.

Cinco tipos de N. meningitidis son responsables de la mayoría de las infecciones en todo el mundo. Afortunadamente existen dos vacunas que, combinadas, pueden ofrecer cierta protección.

2. Mycoplasma genitalium

Una de las bacterias más pequeñas que se conocen, está ganando una reputación enorme como una ITS preocupante.

Identificada en la década de los 80, la bacteria hoy en día infecta aproximadamente a entre el 1% y 2% de las personas y es especialmente común en adolescentes y adultos jóvenes.

La infección por M. genitalium, aunque a menudo no presenta síntomas, puede imitar a una clamidia o gonorrea, con irritación persistente de la uretra y el cuello uterino.

Debido a que puede desencadenar una enfermedad inflamatoria pélvica en el sistema reproductor femenino, se ha asociado con infertilidad, aborto espontáneo, parto prematuro e incluso con muerte fetal.

Los preservativos pueden ayudar a prevenir la infección. En tanto, los investigadores han advertido sobre la creciente resistencia de la M. genitalium al tratamiento con los antibióticos azitromicina y doxiciclina.

3. Shigella flexneri

La disentería de Shigella se transmite por contacto directo o indirecto con las heces humanas. La infección causa calambres estomacales severos y brotes explosivos de diarrea llena de sangre y mucosidad, que ayudan a perpetuar la transmisión de la bacteria.

Los científicos creen que la S. flexneri básicamente se aprovechó de un nuevo nicho para la transmisión a través del sexo analoral y, desde entonces, ha dado lugar a múltiples brotes en todo el mundo.

Para los adultos que no tienen otros problemas de salud, los expertos ahora recomiendan no tomar antibióticos y dejar que la shigelosis siga su curso desagradable, pero generalmente limitado.

4. Linfogranuloma venéreo (LGV)

Es causada por cepas inusuales de Chlamydia trachomatis y puede provocar una infección terrible. Puede empezar produciendo un grano, ampolla o úlcera genital temporal y luego invadir el sistema linfático del cuerpo.

La infección rectal puede simular una enfermedad intestinal inflamatoria y ocasionar anomalías crónicas y graves del colon y del recto, como fístulas y contracciones.

Al igual que con la clamidia, el LGV puede aumentar el riesgo de contraer el VIH. El uso de preservativos durante el sexo vaginal o anal puede reducir el riesgo de infección, mientras que tratar el LGV puede requerir un curso de antibióticos, como la doxiciclina, durante tres semanas.

Fuente: BBC Mundo