Lo anunció el director Nacional de Vialidad, Javier Iguacel. El funcionario denunció “graves faltas de mantenimiento y dinero desviado”

López

Otro golpe para Cristóbal López. En las últimas horas, con el decreto 1010 recién firmado, el Gobierno notificó y tomó posesión de la concesión que hasta hace horas explotaba el empresario patagónico.

La Autopista Ezeiza-Cañuelas dejó de estar en manos de López. Fueron los funcionarios de Vialidad Nacional los que llegaron a las siete plazas de peajes de Aecsa, la empresa concesionaria. Además de notificar la medida, levantaron todas las barreras de peaje y se hicieron cargo de la operación.

Termina así un viejo conflicto entre el Gobierno y la empresa que había empezado ni bien asumió el director General de Vialidad, Javier Iguacel, que jamás aprobó un acuerdo que la compañía vial había alcanzado con la anterior gestión. Desde entonces, la relación se encaminó siempre hacia este desenlace.

Según indica el diario La Nación, la concesión estará en manos ahora de Corredores Viales SA, una empresa creada por Vialidad Nacional con el propósito de recibir los activos y los empleados de la firma de Cristóbal López.

 

El problema que terminó en la rescisión de la concesión empezó con un fondo llamado Recaudación de Afectación Específica (RAE). Se trata de un valor incluido en el precio del peaje.

Quien lo cobra debe depositarlo en una cuenta oficial. Es decir, es un mero agente de cobro. El esquema, al menos teórico, es que ese dinero regrese a la concesión en forma de obras en la traza.

f:nexofin