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Consideraciones de expertos sobre el uso correcto de esta ropa interior

sábado 13 de abril de 2019 –

 

Deberías lavarlo más a menudo

En general, es necesario lavarlo después de cuatro o cinco veces que lo usás, pero todo depende de tu nivel de actividad. Si tendés a transpirar mucho, debés lavarlo o cambiar de corpiño cada dos días o todos los días.

No debés usar el mismo dos días seguidos

Esto permite que mantenga su elasticidad por más tiempo. Una vez que el elástico de la parte posterior se afloje, ya no cargará nada.

 

Siempre debés llevar uno especial para hacer ejercicio

Si no usas uno cuando haces ejercicio, la piel de tu pecho puede estirarse demás rebotando para arriba y para abajo y el efecto es irreversible.

Elegí siempre tu corpiño deportivo de acuerdo a tu talla

 

Un corpiño deportivo tiene un trabajo muy específico que desempeñar, por lo que tenés que asegurarte de que te quede bien y te brinde un buen apoyo, sobre todo si tenés pechos grandes.

Siempre debés asegurarte de que te quede perfecto

Es importante saber tu talla. Un tamaño equivocado puede causar serios problemas de salud, especialmente en tu espalda. Si te queda bien te sentirás mucho más cómoda.

No debe lastimarte ni la espalda ni el cuello

Si tus pechos no están bien sostenidos, los músculos de tu espalda y cuello sufrirán cargando peso innecesario. Se supone que un buen sostén distribuye el peso en los lugares correctos para evitar este tipo de dolor.

Uno demasiado grande te puede irritar la piel

Si no está lo suficientemente ajustado, inevitablemente se moverá. La fricción entre la tela y tu piel puede causar irritación severa.

Uno bueno puede hacer que esos dolores de cabeza paren

Si tus senos no están bien apoyados, obligan a tu espalda y cuello a trabajar más duro. Tan pronto como los músculos de tu cuello estén sobrecargados de trabajo, podrás tener dolores de cabeza y migrañas más fácilmente.

Esto puede afectar tu digestión

La Escuela Británica de Osteopatía ha encontrado un vínculo entre los problemas digestivos y un corpiño mal ajustado. Todas las raíces de los nervios vienen de atrás; Los problemas estomacales y la fatiga son síntomas de dolor de espalda. Si las mujeres tienen un buen mantenimiento de los pechos, evitan el dolor lumbar y problemas digestivos.

No hay vínculo comprobado entre dormir con corpiño y el cáncer

Algunos estudios muestran que dormir con brasier puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama, pero la ciencia nunca lo ha podido confirmar.

Dormir con un sostén no necesariamente evita que los senos se caigan

La Dra. Amber Gouth le dijo al Huffington Post que “la flacidez o los cambios en los pechos se deben a varios factores: el embarazo y la lactancia son los más conocidos, pero también existe la vejez y la gravedad”.

Usar corpiño por la noche te hace sentir más cómoda pero no te ayuda a luchar contra el envejecimiento de tus pechos. Usar uno durante el día y especialmente durante un workout ayuda a combatir la caída, pero no tiene ningún efecto cuando estás acostada.

Dormir con corpiño puede evitar la aparición de estrías

“Los senos fuertes se mueven y permanecen raramente en su lugar cuando dormís. Si su pecho va hacia un lado, puede jalar su piel y contribuir a la formación de estrías. Usar un sostén en la noche puede retrasar un poco este proceso”, consideró el cirujano plástico Douglas McGeorge en el Daily Mail.

Si dormís con uno, evitá las fibras sintéticas

Tus senos están a una temperatura más fría que el resto de tu cuerpo. Si usás un top por la noche, la temperatura de tu cuerpo aumenta y podés sudar más. Optá por telas naturales que te dejan transpirar y que sean más frías.

Tus senos cambian durante el embarazo y la lactancia

Esperá aproximadamente un mes después de amamantar para comprar un sostén con tu nueva talla.

Debés revisar tu talla regularmente

Tus pechos cambian regularmente, evolucionan como el resto de tu cuerpo. Revisá tu talla cada año para asegurarte de usar uno acorde.

Aprendé a reconocer un buen corpiño

La parte posterior de tu sostén nunca se debe subir sola. Siempre debe permanecer recta y perpendicular a tus tirantes. Las correas no deben estar demasiado apretadas.  Tu pecho debe estar perfectamente envuelto en el sujetador, sin huecos ni pliegues.

Fuente: Cosmopolitan