En el mercado bursátil se pueden adquirir divisas a $ 13,60. En tanto, si se abona con tarjeta de crédito en el extranjero hay que pagar un 35% de recargo sobre el valor oficial, pero los bancos suelen tomar un tipo de cambio de casi $ 10, por lo que la cotización termina siendo casi la misma
 Comprar dólares en la Bolsa ya sale casi lo mismo que pagar con tarjeta en el exterior

Comprar dólares en la Bolsa ya sale casi lo mismo que pagar con tarjeta en el exterior

Muchos argentinos están planeando aprovechar la devaluación del real para pasar las vacaciones de verano en Brasil.

Uno de los factores a tener en cuenta es que ahora comprar dólares en la Bolsa sale $ 13,60, prácticamente lo mismo que pagar con tarjeta.

Si bien muchos toman un parámetro de dólar tarjeta de $ 12,71, hay que saber que ese valor hoy ya se pasó. No hay que calcular el precio de pizarra del Banco Nación, de $ 9,415, y sumarle el 35% de AFIP, sino el de los bancos privados, que es de varios centavos más, por lo que hoy ya vale más de $ 13.

Pero a quien vaya de vacaciones a algún país limítrofe, por ejemplo Brasil, y pague con tarjeta, primero le pasarán la cotización de reales a dólares y luego de dólares a pesos. Este doble cambio implica una doble comisión que provoca, según el banco, un dólar tarjeta muy similar al precio que sale comprarlo a través de la Bolsa.

Pero no le tomarán el valor de hoy, sino el del día en que pague la tarjeta, que será recién cuando le llegue el resumen a su casa, a fin de mes. Según el mercado de futuros de Rofex, los contratos de dólar para fin de enero cotizan a $ 10,19, que es cuando se paga el resumen de la tarjeta por los gastos de primer mes del verano. A ese precio hay que agregarle el 35% de AFIP.

Como contrapartida, hay que tener en cuenta que la alícuota del 35% luego puede deducirse, ya sea por Bienes Personales o por Ganancias, aunque el reintegro es recién en abril del año que viene, con la consecuente pérdida inflacionaria sobre el bolsillo del consumidor.

Pero varias empresas, como política de recursos humanos, lo que están haciendo como incentivo para su personal es devolverle las retenciones de AFIP al mes siguiente, con lo cual ahí sí el arte del tarjeteo pasa a ser el mejor negocio.

Durante este mes, el ritmo de devaluación del dólar oficial se aceleró a casi 20% anual, y se especula con que podría tomar un mayor ritmo en enero, cuando la mayoría de la gente esté de vacaciones, de modo de pasar lo más desapercibido posible.

Esto mismo ocurrió en enero del año pasado, cuando el dólar oficial pasó de $ 6 a $ 8. Muchos argentinos en el exterior disfrutaban tarjeteando con una divisa de $ 6, pero a la hora de pagar el resumen se dieron cuenta de que, por la devaluación, debían pagar todos sus consumos a $ 8, incluso las compras que habían hecho previo a la corrección.

Esta diferencia entre $ 6 y $ 8 se la hubieran ahorrado si hubiesen pagado sus compras con tarjeta de débito, porque en este caso se toma la cotización de la divisa del día en que se concreta la operación. Otra de las ventajas es que el límite es todo el dinero que se tenga en la caja de ahorro, o se haya depositado.

Hay que tener en cuenta que en varios países (sobre todo en el hemisferio norte) los plásticos que se usan son los que tienen incorporado un chip al frente, por ser más seguros que aquellos que tienen banda magnética, que se irán reemplazando cuando vayan venciendo.

Hay entidades que piden que se comunique con al menos 48 horas de anticipación, indicando lugar y fecha del viaje. Como la gente suele hacer uso y abuso del arte del tarjeteo cuando viaja a otro país, suele suceder que, si no se da aviso, pueden llegar a rechazar las transacciones por temor a que sea un fraude, y no sea el titular quien esté utilizando la tarjeta. Entonces, piden que llamen a un 0800 para verificar que sea el cliente quien está comprando. También mandan mails y mensajes de texto para confirmar las transacciones. “Es una recomendación que tiene que ver con la seguridad, ya que empiezan a aparecer transacciones en el exterior que salen del patrón de consumo habitual y, por lo tanto, modifican los parámetros de la autorización. Si, en cambio, el tarjetahabiente avisa a dónde va a viajar y durante qué período, entonces el sistema de autorización toma en cuenta estos parámetros”, explican en una entidad.

f; cronista