Los integrantes de la mesa judicial del Ejecutivo y la de Transparencia no estaban al tanto de la novedad que realizó la Corte Suprema

miércoles 15 de mayo de 2019 –

Un verdadero shock político. La decisión de la Corte Suprema de demorar el inicio del juicio oral contra Cristina Kirchner, que el martes próximo debía comenzar afrontar la causa que involucra corrupción en vialidad, tomó por sorpresa al Gobierno.

Los integrantes de la mesa judicial del Ejecutivo y la de Transparencia no estaban al tanto de la novedad.

“Este país es una joda. No conozco la resolución ni estaba al tanto así que no tengo nada para decir”, afirmó con resignación uno de las espadas judiciales del Ejecutivo al diario Clarín.

Cerca del ministro de Justicia Germán Garavano habían buscado bajar el tono a las supuestas diferencias entre el máximo Tribunal y el Ejecutivo luego de sentencias como las de Ganancias y Jubilados.

En la Cartera de Justicia preferían señalar las internas de la Corte, que tienen como protagonistas a Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y a Carlos Rosenkrantz alrededor de la presidencia del Tribunal.

En la mesa judicial oficialista varios especulaban con que una sentencia contra Cristina Kirchner en la causa por vialidad (que esperaban recién para 2020) dependería de que fuera o no reelegida.