Gracias a ese detalle, lograron identificar a los integrantes del grupo que asaltó una sucursal del Nación, el mes pasado, en Morón

Robo

El robo duró seis minutos. Los dos vigiladores de la sucursal Morón del Banco Nación reaccionaron impávidos ante el asalto mientras dos ladrones se llevaban 100 mil dólares, 50 mil pesos y 5 mil euros del Tesoro (en total, $ 2.000.000).

Para huir, corrieron entre una marea de gente en uno de los centros comerciales más grandes del Conurbano. La “inacción” de los empleados de seguridad derivó en una investigación que terminó con sus detenciones y, también, las de tres cómplices. Todavía quedan dos prófugos que -sospechan- se quedaron con el suculento botín.

Según detalla el diario Clarín, la banda estaba integrada por siete personas. Los vigiladores fueron la punta del ovillo para dar con el resto.

Su tibia reacción alertó a los gerentes del banco, a la División Robos y Hurtos de la Policía Federal y a la Policía bonaerense, cuando visualizaron las 230 horas de grabaciones del día del robo.

 

Fue por esas mismas imágenes de las cámaras de seguridad y, después de analizar más de 200 perfiles de Facebook, que llegaron a tres amigos y vecinos de Rafael Castillo, en La Matanza, que juntos habrían planeado el robo al Banco Nación de avenida Rivadavia y 9 de Julio, el 1° de septiembre a las 10.30.

“Si las cámaras de seguridad no funcionan, el banco no abre. O sea que ese día andaban, pero a las 10.25 se apagaron. Un minuto después entraron dos hombres y se mezclaron entre los clientes”, contaron fuentes de la investigación. Una de las patas del enchufe que alimenta el circuito apareció cortada.

Los delincuentes tardaron seis minutos para amenazar a un cajero, entrar a la bóveda y robarse el dinero que estaba en una de las bolsas del Tesoro. Sabían dónde buscar, a quién amedrentar y cómo salir sin disparar ni un solo tiro.

 

“Los encontramos porque un amigo, que no participó del hecho, los tenía en Facebook a todos los integrantes. Eran prolijos, pero con las caras y el material que teníamos llegamos a identificarlos”, agregaron las fuentes policiales.

Waldo S. (42) y Maximiliano M. (28) habían empezado a trabajar como seguridad privada de esta sucursal hacía ocho y seis meses, respectivamente. Tiempo suficiente para saber los movimientos, los horarios y las debilidades del sistema de seguridad del banco.

A menos de cien metros de lo de Waldo vivía Luis Alberto Almirón Bogado (35), paraguayo y con antecedentes por tenencia de droga y robo de autos, de acuerdo a los investigadores.

Llamativo fue que dijera que no lo conocía cuando declaró como testigo del hecho y que, 20 días después, en su indagatoria, reconociera que dormían a casas de distancia.

 

Además de los dos empleados de seguridad, detuvieron a Diego R. (28), Andrés P. (25) y Rodrigo T. (32), que actuaron como choferes y “campana” el día del robo.

Dos de ellos se pararon en la puerta del banco y estacionaron una camioneta roja sobre la calle 9 de Julio, para dar apoyo. Arrancaron y se fueron apenas los otros dos salieron corriendo del banco con las mochilas llenas de dinero.

Eran Almirón Bogado y otro cómplice -el único que aún no está identificado- los que corrieron por avenida Rivadavia y quedaron expuestos por las cámaras de seguridad de los negocios. Se subieron a un Volkswagen Fox color negro que los estaba esperando con un “chofer”, listo para huir.