Los adictos a las intervenciones quirúrgicas y los menores de 18 años son los grupos con los que hay que tener cuidado. Un especialista explicó a Infobae en qué casos es conveniente realizar operaciones y en cuáles es preferible evitarlas

El mundo de la estética, la belleza y el cuidado de la imagen muchas veces se encuentra en el límite de lo permitido. Por eso, quienes deben poner los frenos necesarios para que la situación no esté fuera de control son los médicos.

Lo importante es detectar en qué casos es aceptable realizarse una cirugía estética. “Hay pacientes que han tenido hijos y sus cuerpos quedaron distintos y envejecidos. Quieren mejorar o reponer todos sus tejidos en la posición en la que estaban antes, entonces te solicitan una cirugía estética”, explicó el cirujano plástico Gustavo Rudy.

También puede suceder que muchos pacientes concurren al consultorio para aplicarse bótox o realizar un aumento de mamas para sentirse mejor. “A veces la gente necesita realizase una cirugía estética para verse bien y levantar el autoestima”, aseguró.

También puede suceder que muchos pacientes concurren al consultorio para aplicarse bótox o realizar un aumento de mamas para sentirse mejor (iStock)

También puede suceder que muchos pacientes concurren al consultorio para aplicarse bótox o realizar un aumento de mamas para sentirse mejor (iStock)

Todo lo mencionado es aceptable, siempre y cuando la persona que quiera realizarse la operación no sea menor. En el caso de serlo, se debe hacer una evaluación previa por parte del equipo médico y de un psicólogo, ya que muchas de las modificaciones estéticas que se solicitan son para mejorar y corregir malformaciones. También debe haber una charla previa con los padres porque más allá de que tengan 18 años y puedan decidir por sí mismos, la familia es quien acepta o rechaza la situación.

“En cuanto a menores de edad, todo lo que sea reparador se puede hacer siempre y cuando esté en condiciones de operarse y tenga un cuadro un clínico estable. De esa forma, ya sea labio leporino o malformaciones faciales, se pueden realizar”, detalló Rudy.

Y agregó: “También estaban los famosos regalos de las fiestas de 15, en donde se regalaba a las cumpleañeras la operación de aumento de mamas. Por suerte no se hacen más, provocaban una serie de problemas porque eran jóvenes muy chicas y no muy desarrolladas”.

¿Operarse o no operarse, cuál es el límite?

Para el especialista en cirugía plástica Gustavo Rudy, la frontera que divide lo correcto de lo incorrecto es sentirse mejor (iStock)

Para el especialista en cirugía plástica Gustavo Rudy, la frontera que divide lo correcto de lo incorrecto es sentirse mejor (iStock)

Para el especialista en cirugía plástica Gustavo Rudy, la frontera que divide lo correcto de lo incorrecto es sentirse mejor, salvo excepciones en pacientes que son adictos y modifican una y otra vez su estética sin necesitarlo. En ese caso el freno lo debe poner el médico: “Cuando viene alguien multioperado y quiere más y a vos te parece demasiado no se debe aceptar de ninguna manera”.

“La mayoría de los cirujanos serios y formados siguen una línea, después tenés mucho paciente que va a ver médicos o gente que no son cirujanos plásticos, que con tal de ganar dinero les ponen más labio, entre otras cosas, ocasionando problemas de salud a posteriori”, reveló.

f:Infobae