La ministra de Seguridad de la Nación justificó el nuevo reglamento que permite a los efectivos usar armas letales frente al delito sin necesidad de dar la voz de alto y sin agresión directa previa.

 

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La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, defendió este martes el Reglamento General para el Empleo de Armas de Fuego, que permite a los agentes de las fuerzas de seguridad federales  usar armas letales frente al delito sin necesidad de dar la voz de alto y sin agresión directa previa.

“La doctrina que hoy tenían nuestras fuerzas de seguridad era una doctrina que los dejaba totalmente inermes y los ponía en el lugar de victimarios cada vez que actuaban“, señaló Bullrich en diálogo con radio Con Vos. Y añadió: “El 99% de la gente que muere en Argentina lo hace a manos de un delincuente que la asesina”.

La funcionaria explicó que la nueva normativa tiene como “principio general” que la respuesta armada puede darse cuando haya un “caso inminente de peligro”.

Y agregó: “La situación de indefensión, de inferioridad en la que estaban las fuerzas federales frente al delincuente dejaba inermes a la misma fuerza y a los ciudadanos”.

Vale mencionar que hasta hoy la reglamentación exigía que, para abrir fuego, un efectivo tenían que esperar que les dispararan primero e incluso, antes de extraer su arma de fuego, debían usar la disuación y graduar el empleo de la fuerza de menor a mayor.

“La doctrina que hoy tenían nuestras fuerzas de seguridad era una doctrina que los dejaba totalmente inermes y los ponía en el lugar de victimarios cada vez que actuaban (…) El 99% de la gente que muere en Argentina lo hace a manos de un delincuente que la asesina”.

Cuándo sí, cuándo no

Bullrich apeló a dos ejemplos para graficar los cambios que supone el nuevo reglamento.

En este sentido, la ministra dio dos ejemplos. El primero relacionado con el arrebato de celulares.

“Si un menor roba un celular y huye, y un policía lo ve, ¿puede disparar? No. Si un chico sale corriendo y no tiene un arma, no dispara y solo sale corriendo, lo adecuado es tratar de detenerlo y no utilizar el arma de fuego“, explicó.

En el segundo caso, se refirió a los ataques de motochorros y recordó el caso Píparo.

“Si el motochorro tiene un arma, se puede usar la violencia. Si hay peligro inminente la vida de las personas, como sucedió en el caso Piparo, en ese caso la policía podría haber actuado y disparado para proteger su vida“, enfatizó.

Y concluyó: “Estamos dando certezas con el nuevo Código Penal a las fuerzas para el uso de las armas de fuego. Ahora van a poder proteger a la ciudadanía; no van a tener que esperar a ser atacados, no van a tener que tener una situación de inferioridad frente al delincuente”.