Izquierda: vestido camisero, Mila Kartei. Derecha: top de lúrex, Jazmín Chebar.  Foto: Anahí Bangueses Tomsig. Producción de Virginia Gandola

Cuando logramos encontrar un asiento en el colectivo, nos disponemos incómodamente a ir sacando nuestras cositas para empezar a transformar nuestras caras de dormidas en caras ejecutivas. ¿Cómo podemos hacer para aprovechar ese momento y que el maquillaje resulte 100% efectivo? ¿Y a la vuelta? Cuando, después de todo el día en la oficina, el make up se fue al piso, usás el viaje camino al after para darle un push up a tu cara de agotada.

La clave es elegir bien el kit beauty de la cartera. Generalmente, los que tenemos en la cartera son los más descartables, porque se rompen, ensucian y pierden. Entonces, compramos cosas al pasar o que vemos en promoción y pensamos: “Bueno, este es ideal para tener en la cartera y zafar”, y resulta que más que para zafar, lo terminamos usando todos los días. Acá te pasamos toda la data para que sepas cuáles son los productos clave en los que invertir y la mejor técnica para aprovecharlos.

KIT DE CARTERA

Los 6 básicos. Solo necesitás seis productos en la cartera: base cushion, corrector, rubor, sombra y máscara de pestañas, ni más ni menos. Te aseguramos que no necesitás ser un equilibrista del Cirque du Soleil para poder hacerte un maquillaje exitoso en el colectivo. Eso sí, ¡rogá encontrar lugar cuando te subís!

Just Bitten Kissable (Revlon $257). 
True Match cushion Lumi (L’oréal, $299). 
Studio Finish Concealer (MAC, $650). 
Le prisme Visage Pressed Powder (Givenchy, $1480). 
chubby cheeks (Clinique, $590). 
Cuarteto de sombras expert wear (Maybelline, $190). 
Just Bitten Kissable (Revlon $257). 
True Match cushion Lumi (L’oréal, $299). 

 

True Match cushion Lumi (L’oréal, $299).
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  • Base. Por suerte, el mercado de los maquillajes está en constante renovación y ahora salieron unas bases livianas y practiquísimas, que no se vuelcan ni rompen y son perfectas para el maquillaje en movimiento. Son las “cushion”, vienen con espejo redondo y bastante grande, una esponjita que contiene el producto y otra para aplicártelo. Empezás haciendo pequeñas presiones desde el lugar que más imperfecciones tiene y seguís por el resto de la cara.
  • Corrector. Los ideales para maquillarte andando son los que vienen en forma de pastilla, en general traen un miniespejo, no se vuelcan ni rompen y siempre sacás la cantidad justa. Empezás poniéndote bien cerca del lagrimal y seguís por el resto de la ojera. Solo donde tengas color de ojera; ¡si no hay ojera, no pongas corrector! Cuanto menos producto tengas en la cara, más natural se te va a ver.
  • Polvo fijador. Una vez que te pusiste base y corrector, pasás al polvo, para matificar y fijar el maquillaje. Tené mucho cuidado de no excederte con este producto, aunque sea MUY tentador. El exceso de polvo deja la piel acartonada. Elegí los compactos (los volátiles pueden caerse y desparramarse por todos lados), cargalo con la esponjita que viene y descargá en la mano, hacé pequeñas presiones en las zonas donde te suele brillar la cara.
  • Rubor. En mousse o crema en barra o pastilla, son bastante prácticos para maquillarte haciendo equilibrio. Usá dos dedos, sonreí y acariciá con un poquito de producto los pómulos (la manzanita del cachete).
  • Ojos. No vamos a lograr hacernos un mega smokey eye en el colectivo, pero los dedos son grandes aliados a la hora de ponernos sombras. Elijamos una que sea medio parecida a nuestro tono de piel, pero con algunos tintes que nos den vida, un poco de cobre, bordeaux o doradito siempre iluminan, dan vida y levantan muchísimo la mirada.
  • Boca. Es lo más fácil de retocar durante el día y lo que más fácil se va, así que usá un colorcito que te guste y que no tenga tanto pigmento, así lo retocás sin usar espejo. Casi como una manteca de cacao con color.

PASO A PASO

Cómo pasar del “no make up” diario a un look un poquito más nocturno en cuatro pasos fáciles y rápidos.

 

Izquierda. 1. Emparejás la base: colocá base haciendo pequeñas presiones para emparejar imperfecciones de la piel y un poco de corrector en las ojeras (desde el lagrimal). Derecha. 2. Polvo y rubor: sumá el polvo volátil que fija la base y da luz. Para terminar la piel, algo de rubor en los pómulos.

 

Izquierda. 3. Smokey: aplicá una sombra base iluminadora en el párpado superior y en el párpado móvil, una marrón clara. Reforzá la máscara que traés desde la mañana. Derecha. 4. Labios: por último, definí la boca con un labial nude con un poco de brillo. Si querés algo más arriba, podés usar un par de tonos más oscuros.

Cheeks & Lips

Los productos 2×1 que sirven como labial y rubor son lo más de lo más. Ahorrás tiempo, espacio y peso en la cartera. No se rompen si se caen ni te enchastran todo. Usá los dedos, sonreí y esfumá en la manzanita del chachete. Volvé a tocar el producto y ponete un poquito en los labios.

Nada como una buena máscara

 

Evitá el delineado, no hay chances, en serio, NO LAS HAY, de que te hagas un buen delineado en el colectivo y con una sola mano. Usá una máscara de pestañas bien negra y empezá desde la raíz de las pestañas haciendo zigzag hasta las puntas. Aprovechá cada pestaña que tengas, tomate tu tiempo y dedicate.

Maquilló Justina Dubarry para Estudio Frumboli con productos Lancôme. Peinó Viviana Acosta para Estudio Olivera con productos Schwarzkopf. Agradecemos a Jazmín Chebar, Mila Kartei, Catalina D’Alessandro y Lucas Vázquez por su colaboración en la nota.

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