Se trata de jóvenes occidentales que viajan por países asiáticos con un presupuesto mínimo. Venden postales, tocan la guitarra o se sientan con carteles buscando dinero para extender sus viajes. Y abren la polémica.

Begpackers, viajeros que piden dinero en la calle para pagar sus vacaciones

Mochileros que piden dinero para viajar (Getty Images/La Vanguardia)

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Una nueva forma de viajar, sobre todo por el sudeste asiático, está generado cierta polémica en las redes y malestar entre los habitantes de estos países. Los llamados “begpackers“, una palabra que se origina como mezcla entre backpacker (mochilero) y beg (pedir), son jóvenes mochileros occidentales que piden dinero para poder viajar.

En las redes sociales ya se ven imágenes de viajeros que venden postales y tocan la guitarra con carteles como: “Estoy viajando por Asia sin dinero. Por favor, apoyen mi viaje”.


Una práctica que molesta a los locales de estos países que no entienden cómo estos turistas que llevan objetos de valor (tablets, smartphones y objetos de marca), puedan pedir dinero para pagarse unas vacaciones, mientras que la gente del país que pide dinero en la calle lo hace para cubrir sus necesidades básicas.

La idea de viajar barato a destinos exóticos, viviendo una aventura extraordinaria se puso de moda, y pedir dinero parece aceptable, aunque desconcierta -y en algunos casos enoja- a muchos, que no se imaginan a estos mochileros mostrando la misma actitud en sus países de origen.

Sin embargo, en The Independent, un periódico de Gran Bretaña, la periodista Helen Coffey señala sobre el tema: “Me niego a juzgar a los llamados begpackers. O, por lo menos, me niego a juzgarlos fuera de contexto… Hay una incómoda suposición de que cada persona occidental en Asia tiene medios y una rica familia que lo espera en casa, en caso de que se queden sin dinero. Y aunque este puede ser el caso de muchos, no es la realidad de todos”.

Begpackers, viajeros que piden dinero en la calle para pagar sus vacaciones

No todos se sienten cómodos con la vida de mochilero.

Will Hatton, al frente del blog Broke Backpacker, dice que “aunque no está bien mendigar mientras se viaja, no hay nada de malo (o nuevo) con el busking” (venta de bijouterie, música o arte callejero). “Es como algunas personas optan por viajar por el mundo y si está compartiendo una habilidad o vendiendo un producto realmente no veo el daño. Creo que mucha gente se siente amenazada por los mochileros que viven tan al día. Pero es un estilo de vida que muchos no pueden aceptar. Pero lo cierto es que para muchos es más divertido viajar por el mundo con 10 dólares al día que quedarse encadenado a un escritorio”, señala Hatton.

La Vanguardia y Clarín