Diariamente los compradores pasan hacia Argentina para adquirir alimentos, electrodomésticos, colchones y medicamentos. El peso boliviano tiene en la actualidad un valor que supera, aproximadamente, el 120 por ciento del peso argentino.

Una buena para Salvador Mazza. La localidad fronteriza vuelve a tener un gran movimiento económico que no se veía hacía años, todo producto de la devaluación de la moneda argentina y el tipo de cambio que hace que la moneda boliviana tenga en la actualidad un valor que supera el 120 por ciento al peso argentino.

Eso hace que ahora los tours de compras vengan desde Bolivia para adquirir todo tipo de mercaderías y la primera localidad con la que los compradores provenientes de diferentes ciudades bolivianas se encuentra -no solo las fronterizas como Yacuiba, San José de Pocitos o Villamontes- es Salvador Mazza, donde se puede adquirir de todo.

Un electrodoméstico que en Salvador Mazza tiene un precio de 1.000 pesos, implica que los compradores del vecino país lo abonarán a $400 de su moneda; un yogur de primera marca que los argentinos lo pagan 10 pesos el pote, a los compradores provenientes de Bolivia les representa solo 4 pesos; si hay algo que en este momento les resulta barato es comer o comprar alimentos.

Pero los que están más que contentos, no son solo los comerciantes que están asentados con sus locales hace años en Salvador Mazza, sino los ocasionales que llegan desde otros lugares, se instalan en cualquier esquina y venden desde grandes unidades de transporte como si fueran ambulantes. Sergio San Millán es secretario de Gobierno del municipio de Salvador Mazza y relata que “la pelea de los inspectores de la municipalidad con estos camioneros es diaria y permanente. Tenemos grandes inconvenientes con las unidades que traen lácteos porque se paran en una esquina y comienzan a vender desde el camión. Como el municipio no cuenta con una cámara frigorífica que mantenga la cadena de frío no podemos secuestrarles la mercadería porque ésta se encuentra en perfecto estado, la irregularidad está en la venta callejera”.

Multas tras multas y discusiones, recordó San Millán “se presentan a toda hora del día con los inspectores porque Salvador Mazza se ha vuelto muy atractiva para el comercio como supo ser muchos años atrás”, explicó el secretario de gobierno quien opinó que “más allá que Bolivia esté en contra del imperio, como ellos dicen, es un país totalmente dolarizado donde solo rige el valor del dólar blue porque a nadie se le ocurriría que la moneda americana se cotiza a 8,50 pesos argentinos, al valor oficial”, dijo San Millán.

Una forma de proteger al comercio local, agregó el funcionario, “son los cupos que se les otorga y que se limitan a productos como harina, aceite y azúcar, el resto puede venderse sin cupo. Lo cierto es que este movimiento comercial favorece al municipio porque el cobro de la tasa de actividades económicas es lo que está sustentando el funcionamiento de la comuna porque los otros recursos que ingresan a Salvador Mazza no alcanzarían ni remotamente para cumplir con nuestras obligaciones”.

Fuente: El Tribuno