Luego del paro del 6 de abril, durante la primera reunión del consejo directivo se aceleró el proceso de resquebrajamiento interno por diferencias que parecían superadas

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Momento complicado dentro del sindicalismo. La reunión de consejo directivo de la CGT no terminó a los golpes de casualidad. Hubo gritos, reproches y hasta florecieron viejas disputas.

Según detalla el diario La Nación, a ocho meses de la reunificación, la central sindical quedó ayer al borde de una nueva ruptura. Incluso, se barajaba anoche la posible renuncia en tropa de los sindicatos que responden a Hugo Moyano.

Se aceleró el proceso de resquebrajamiento interno por diferencias que parecían superadas. Pero agudizaron las tensiones la falta de unanimidad y determinación para convocar al paro general del 6 del actual y el alineamiento con la Casa Rosada que exhiben algunos sindicatos de peso.

Sonrisas en el inicio de la reunión del consejo directivo; después el clima se caldeó. Foto: DyN

Juan Carlos Schmid, representante del moyanismo en el triunvirato de mando de la CGT , rechazó anoche la salida de su sector.

“Descarto una ruptura”, dijo. Ratificó esta idea Héctor Daer. “Hablé con Pablo Moyano y no se van, nada que ver”, sostuvo.

La interna explotó en plena reunión de consejo, en el cuarto piso de Azopardo 802. Cuando promediaban las dos horas del encuentro, Facundo Moyano tomó la palabra.

El hijo del jefe camionero ensayó una suerte de disculpa tras haber criticado públicamente a la cúpula de la CGT por haber dilatado el llamado al paro.

“¿Qué pasó entre diciembre de 2016, cuando algunos de esta CGT brindaron con Macri en Olivos, a marzo de este año para hacer un paro?”, planteó.

Pero luego, a modo de autocrítica, reclamó dirimir las diferencias internas y hurgó en las fallas de la organización del acto del 7 de marzo, que terminó con militantes de la izquierda tomando por asalto el palco cegetista.

“A mí este pendejo no me va a decir qué hacer”, se levantó indignado Mario Calegari, representante de los colectiveros de la UTA. Pero fue Daer el que salió al cruce de inmediato. Acusó al hijo de Moyano de romper el modelo sindical y de avanzar sobre atributos de otros gremios. Hasta lo criticó por sus fotos con la diva Susana Giménez.

“Hacen mal al sindicalismo”, dijo al respecto el jefe de Sanidad y uno de los integrantes del triunvirato de mando. El resto de los dirigentes observaba azorado. Una ironía: Daer y Facundo son diputados nacionales que responden a Sergio Massa. Algunos dirigentes atribuyeron su pelea a una puja dentro del Frente Renovador.

Facundo se levantó de su silla con vehemencia y le enrostró a Daer el alineamiento que tuvieron “los Gordos”, el sector al que representa, con el menemismo. Furioso, Daer contraatacó y se jactó de la cantidad de afiliados de su gremio (unos 250.000) para demostrar mayor trayectoria y peso gremial.

Intervino el maquinista Omar Maturano, que irrumpió con un grito: “Podés tener esos afiliados, pero los que paramos el país fuimos los gremios del transporte”. Se levantó y se fue.